El presente minado se encuentra en las proximidades de Málaga, muy cerca del Jardín Botánico de la Concepción, sobre la orilla izquierda del río Guadalmedina. La aproximación es muy complicada porque el paraje suele estar bajos las aguas del embalse del Limonero, de modo que la visita solo se puede realizar en los períodos de sequía.
Observando el aspecto que ofrece en la actualidad el punto de agua, no podemos afirmar con total seguridad que en sus orígenes fuese una mina, entre otras razones porque no hemos localizado la bocamina; esta carencia puede deberse a que las prolongadas estancias bajo las aguas del embalse han modificado el entorno y provocado la desaparición de la entrada por hundimiento o por permanecer bajo una capa de lodo. En el presente, cuando baja el nivel del agua embalsada solo podemos dar fe de la surgencia se produce entre las grietas existentes en el barro.
En el parcelario del Mapa Topográfico Nacional correspondiente a esta zona, aparece la infraestructura construida en el XIX para transportar a la Concepción los volúmenes surgentes. Nos referimos a una acequia de la que aún en el presente puede seguirse todo el trazado que se desarrolla por la margen izquierda del río Guadalmedina, a escasa altura sobre el lecho. En este tramo se conservan, además, algunas derivaciones en las que se instalaron repartidores y un par de puentes con los que cruzaban otros tantos torrentes.
Tras un recorrido subaéreo aproximado de 400 m la acequia atravesaba un cerro mediante un túnel de idéntica longitud y volvía a la superficie en la ladera opuesta, en las inmediaciones de la Casa de los Canteros, a no mucha distancia de la casa principal de la Hacienda de la Concepción. Desde este punto continuaba la acequia alimentando algunas albercas.