Para llegar a las albercas, debemos tomar el “Camino de la Fuente de los Membrillos”, carril conocido popularmente como el “Carril de Arriba” el cual pasa por el mirador de Los Calerines. Debemos seguir por éste un kilómetro novecientos metros aproximadamente, hasta encontrar una división de carriles, en la que deberemos tomar el que sale a la derecha que da acceso a los cortijos de El Cachirulo y de Blas “El Cabo”. A unos cien metros de los cortijos encontramos las albercas, al lado de las huertas existentes.
El conjunto cuenta con tres albercas a distinto nivel. La primera de ellas es la de mayores dimensiones, siendo además la más elevada. De ésta el agua pasa a otra alberca de menor tamaño mediante una conducción, para después discurrir superficialmente hasta el cauce existente. Al otro lado del pequeño arroyo que discurre entre las albercas, está la tercera, en la cual encontramos una piedra para lavar. Para pasar de un lado del arroyo al otro existe una pasarela.
Las albercas se abastecen de agua gracias a la existencia de un venero que se encuentra a pocos metros cauce arriba.
La finalidad de las albercas es facilitar el riego de las huertas de alrededor.