Actualmente desaparecida, esta pequeña fuente consistía en un pequeño caño del que surgía un chorrito de agua que había sido incrustado en un rebaje del terreno por el que, posiblemente, había un rezume en época de lluvias. A pesar del pequeño caudal que apenas daba para crear un reguero de agua que se vertía al cercano Arroyo del Salado (a apenas 25 m), el cual se encontraba con las aguas del Guadaira unos cientos de metros más adelante, en verano se mantenía.
No era un manantial muy conocido, posiblemente solo por pastores y senderistas de la zona antes de que el amor por la bicicleta y el caminar hiciera que muchas más personas salieran al campo. En la actualidad, la zona se ha cerrado por un denso cañaveral por dónde estaba la fuente y apenas unos pequeños juncos dan todavía muestras de la humedad que hay en la zona, aunque ya no aparece visible por ningún sitio, ni tan siquiera es apreciable ni agua ni rezume en la zona a pesar de meses de lluvias. Un pequeño cauce, estrecho, de 30-50 cm de profundidad y otros tantos de ancho podría hacernos pensar que, en su cabeza, pudiera haber estado la fuente.
El Acceso al manantial es sencillo, solo ha de buscarse el viejo e histórico Puente de Gandul sobre el Arroyo del Salado, al que se accede tomando la vía de Servicio en paralelo a la Autovía Málaga Sevilla. Se cruza por el puente de la Autovía y, cerca del arroyo, en el cañaveral existente, se encontraba la fuente apenas unos metros después de haber cruzado el puente.