Pozo de piedra de pequeñas dimensiones situado a 1.115 m. de altura, unos 120 m. al sur del Cortijo el Charcón, del que recibe su nombre, al borde un navazo utilizado antiguamente para sembrar cereal. Un espino majoleto solitario junto a su ubicación ayuda a localizarlo. Su caudal debe proceder de la infiltración de las precipitaciones en los lapiaces de calizas brechoides del Cerro del Charcón, a cuyos pies está situado.
Es un pozo que gozaba de mucha estima por los antiguos pobladores de la zona porque su agua era muy fresca y aguantaba bien las sequías en el verano. En esta época incluso venían hasta él a abastecerse con mulas y tinajas los habitantes de los Cortijos de los Pozuelos, que distan unos 2.200 m. en dirección suroeste.
En una reciente visita había instaladas en su cabecera dos gomas que llevaban el agua a unos abrevaderos para las ovejas colocados bajo unos chaparros unos 400 m. al este.
Cuando llueve copiosamente, el nivel del pozo rebosa y anega los prados de los alrededores. Sin embargo, la orografía de estos parajes no permite salir al agua, por lo que acaba filtrándose lentamente al subsuelo.
Su posición lo convierte en el sitio más alto donde nace agua de todo el término municipal de Luque.