Al manantial se accede por una pista que parte de los cortijos de Acra, en la carretera de Quesada a Huesa, y pasa por el cortijo Bedoyas. El último tramo, el de descenso al barranco, se encuentra en muy mal estado por lo que es recomendable hacerlo a pie.
Las aguas del manantial eran aprovechadas en una salina que, hoy en día, se encuentra abandonada. A menos de 2 km en dirección NO se encuentra la antigua mina Mencey que estuvo activa entre 1977 y 1995 y que era la única en Andalucía que explotaba la sal común mediante galerías subterráneas.
En la foto principal se observa una panorámica de la salina donde el plástico protege un montón de sal. A la derecha, se observan las balsas de evaporación, hoy en día abandonadas y a la izquierda, junto a un pequeño muro de piedra, surge el agua.