Las Salinas de Vadofresno se localizan junto a la localidad de Albendín (Baena) a orillas del Río Guadajoz. Para acceder a las mismas buscaremos la calle Luque de Albendín hasta llegar a la Parroquia de Santa María donde nos desviaremos a la izquierda para tomar un callejón muy estrecho con un arco, seguiremos unos 2 km por un camino de tierra y la encontraremos junto al mismo.
Hasta los años 50 fue una de las más importantes de la comarca. Su sal fue preciada para salazón en pueblos de la comarca del Guadajoz traspasando fronteras entre señoríos y reinos de Córdoba, Jaén y Granada.
La sal se obtiene desde un manantial salino, sus aguas corren libremente dejando infinitos cristales en forma de capas, a modo de manto blanco característico que resaltan entre la tierra roja y ocre de yesos y margas del Trias, y los sedimentos finos de la vega y huertas de Albendín.
Del resto de la salina original pueden verse los restos de las piletas junto al camino de Morana, y algunas huellas en la ladera de aljibes y balsas de regulación. A diferencia de la mayoría de la región, la salina de Vadofresno no necesitaba calentador para concentrar la salmuera como paso previo al riego de las piletas. La alta concentración salina del manantial otorga a la sal una pureza y potencia únicas.