Está situada en el camino de la Romera al embalse de La Puebla de Cazalla de acceso fácil si se entra por La Romera, difícil si se entra por el cortijo de la Montoya o desde el pantano.
Hace años tenia dos pilas de piedra, hoy desaparecidas. Sus aguas son de buena calidad y aptas para el consumo.