CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
Este manantial, aunque nombrado también como fuente, se localiza al llegar justo al P.K. 17 de la carretera de Lora del Río a La Puebla de los Infantes SE-6102 tomando a través de una portada a la derecha la dirección del arroyo arriba, hacia el Este, hasta unos 400 m de la carretera. Previamente hemos debido pedir permiso a la familia Mantero Castro que es la que en la actualidad gestiona la dehesa; aunque de titularidad pública, formando parte de la expropiación llevada a cabo en su día a la familia López Hinojosa para el embalsado tras la construcción de la presa de José Torán en los años ochenta del anterior siglo.
Para el acceso a este manantial, tenemos dos dificultades, aparte lo abrupto del terreno, conforme subimos unas veces por el margen izquierdo, otras veces por el derecho del arroyo de Las Membrilleras, que son: las zarzas que lo invaden todo y el ganado vacuno retinto que pasta allí, en particular las hembras con sus terneritos.
Antes nos encontraremos un pequeño pilar-abrevadero para dicho ganado a unos 300 m de la carretera, en el margen izquierdo del arroyo, junto con las conducciones de polietileno que proceden del manantial y vierten en dicho pilar o continúan arroyo abajo hasta hacerlo en la antigua alberca de la finca El Tejero (Familia López Hinojosa). Deberemos continuar hacia arriba otros 100 m aproximadamente para llegar hasta nuestro destino.
Su topónimo El Laurel está relacionado con el del cerro de sus aledaños del mismo nombre.
Nos encontramos en la vertiente W de la tan mencionada Sierra León repetidas veces por su importancia hidrogeológica. Cercanas a este manantial El Laurel y su surgencia por la Fuente de López (ver ficha) tenemos, y mencionaremos solo las más renombradas, la fuente El Cañuelo (ver ficha) la de la Alameda de Genaro, el manantial de La Fundición (ver ficha), la fuente de Las Palomas (ver ficha), la Vera I (ver ficha) y la Vera II (ver ficha). El rezume de todas las cuales terminan en el mencionado embalse José Torán (ver ficha) que a partir de la presa, por el cauce del arroyo Guadalvacar, uno de los que le llegan por su margen derecho con mayor caudal, sirviendo de límite entre los TM de La Puebla de los Infantes y Lora del Río, continuará hasta su desembocadura cercana en el Guadalquivir por su margen derecha.
En la descripción de instalaciones hemos hecho mención a una pequeña represa junto al manantial sin nada importante que destacar en ella salvo su funcionalidad de captación del agua de manera más cómoda. También nos hemos referido al pilarito- abrevadero (Ver Galería de fotos) de finales de los años ochenta del anterior siglo, de unas dimensiones aproximadas de unos dos metros de largo por 60 cm de ancho, construido con ladrillos de la época y mortero de cemento y arena. Podríamos referirnos también a la antigua alberca de captación y distribución del agua para riego y abrevaderos en la antigua finca y cortijo El Tejero. Dicha alberca, cuadrada de 7 x 7 m y 1,25 m de profundidad, se nos muestra en la actualidad con dos de sus muros destruidos parcialmente (Ver Galería de fotos).
En el embalse de José Torán sí merecería detenerse en la gran obra de su presa: Punto de interés (ver ficha 812) .
Al estudiar el entorno del manantial que tratamos en esta ficha debemos hacer referencia al antiguo cortijo El Tejero y sus terrenos de labor en el valle de Castril, hoy inundado por el embalse José Torán; y su dehesa hacia el Este, donde se encuentra el manantial, para ganado porcino, vacuno y durante un tiempo de reses bravas (ver foto de zahurda demolida tras la expropiación). Junto a esta propiedad, se encontraban también edificios de una antigua fundición de minerales del siglo XIX para obtención de metales, procedentes de las cercanas minas del Galayo junto al arroyo de La Eliseda; todas estas instalaciones relacionadas con el indiano Blas Valiente que adquirió y edificó en parte en el siglo XIX y vivió en nuestro pueblo.
Pero refiriéndonos más en particular a nuestro manantial y arroyo ya hemos referido su topónimo el mismo del cerro aledaño, no sabemos quién le proporcionó el nombre a quien. Lo que sí sabemos porque lo hemos llegado a conocer, es que en los márgenes de los arroyos se plantaban antiguamente una serie de árboles frutales (membrillos, granados, higueras…) o de propiedades curativas y para condimentos (tilos, laureles…) a sabiendas de que les bastaba la humedad del arroyo para desarrollarse y dar frutos sin apenas cuidados, salvo los propios de la limpieza de zarzas y demás especies invasivas del cauce que pudieran perjudicarlos. De lo que se deriva el topónimo del arroyo Las Membrilleras. Actualmente estos árboles han quedado sustituidos por adelfas, fresnos, higueras silvestres, acebuches, álamos… y enormes zarzales. En sus márgenes, encinas, alcornoques, jaras…
La dehesa, la huerta y los cultivos en el valle de Castril nos recuerda multitud de trabajos humanos, herramientas y enseres utilizados para ellos que se almacenaban en los cortijos, almacenes de aperos, casillas de ganaderos, etc…: sobre todo a partir del siglo XVIII. A partir de la expropiación de estas tierras para el embalsado a finales de los años ochenta la actividad humana ha cambiado en este entorno: continúa el trabajo del pastoreo, la saca del corcho, y los pequeños huertos aprovechándose la riqueza de agua, pero ha nacido otra cultura en relación con el turismo rural y lo recreativo: la del senderismo, el ciclismo de montaña, la fotografía, la pesca deportiva, las reuniones familiares en torno a una comida de fin de semana junto al embalse,… actividades todas ellas de lo más positivas para la salud.
Mi agradecimiento a Cristóbal Molina Román por su colaboración, siempre valiosa, por sus informaciones en torno al manantial, los topónimos y lugares que se describen en la presente ficha.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
Se recuerda que los datos de partida han sido suministrados por personas físicas y están referidos a fechas concretas.
En cualquier caso, la información colgada en esta página web estará en permanente depuración, a través de las adiciones y modificaciones recibidas, y de las verificaciones y homogeneizaciones de criterio oportunas.
Manantial EL LAUREL
No se ha podido enviar el comentario. Inténtalo de nuevo.