Según Antonio Sevillano, propietario e informador de estos terrenos, se trata de un manantial temporal que nace de manera difusa en el interior del bosquete de chaparros del Manchón del Pollo, 425 m al SE de las Naves del Barranco. El agua brota bajo un talud de margas blancas de unos 5 m de largo que está muy tomado por los jabalíes, que gustan de bañarse en el barro blanco para librarse de los parásitos. De hecho, en decenas de metros a la redonda, la vegetación aparece de color blanco por el barro que despiden estos animales al sacudirse.
El reguerillo que mana tras las precipitaciones copiosas se desliza por la ladera y se pierde entre el roquedo algunos metros más abajo. Su caudal procede de la infiltración del agua de lluvia en los elevados lapiaces de la Loma de los Pozuelos y de los tajos que la delimitan por el N.
Por el lugar donde está ubicada, la Fuente de la Canaleja también se conoce como «Fuente el Pollo». Otros pastores la llaman «Fuentecilla del Manchón del Pollo».