Se trata de una pequeña y sencilla fuente que recoge un rezume de una roca en la que se ha encastrado un pequeño tubo de acero que apenas sobresale 1 cm de la misma, y que permite dar salida al minúsculo chorrillo, creando un pequeño reguero de agua que termina en el río, escasamente a un metro o dos de la fuente. En Agosto de 2020 aún mantenía agua por lo que se puede decir que no se seca nunca aunque, es lógico pensar que, en fechas de mayor pluviometría, el caudal de agua sería mayor y, al menos, permitiría ver un chorreo de agua más que un rezume por el caño.
La gente del pueblo recuerda haber bebido de ese tubo, pero, para hacerlo, debía meterle una pequeña caña ya que el citado tubo apenas sobresale. Metiéndole una caña se conseguía que el agua chorreara más lejos y pudiera ser bebida, de ahí el nombre «El Cañillo».
Se especula que el agua podría venir de una acequia que pasa por arriba, que pudiera filtrarse por la roca y tener allí la surgencia. Incluso, que pudiera ser agua del propio río que, apenas unos metros más arriba, tiene una pequeña cascada a la misma altura de la fuente. Sin embargo, según parece, la temperatura del agua de la fuente es bastante inferior a la del río y, por otro lado, cuando se corta el agua en la acequia, la fuente sigue manando por lo que se podría descartar estas dos hipótesis sobre el origen del agua.
Su acceso es muy sencillo, de hecho, es una zona muy visitada y turística, especialmente en verano y, sin embargo, casi nadie repara en esta fuente debido a su discreción. Se accede mediante un camino que, al menos en verano, se corta el paso a los coches (se corta con una cadena) y no queda más remedio que dejar el coche en el aparcamiento, habilitado por este motivo. Éste estaría situado en las afueras del pueblo, al Sur, tan solo hay que seguir las indicaciones que aparecen en el pueblo, «Las Canales». Aparcado el coche, podemos bajar el camino andando, unos 1.170 m de fuerte pendiente (que luego hay que subir) hasta llegar al río. Una vez en el río, lo remontamos hasta llegar al cañón, unos 100 m más adelante, donde veremos El Cañillo en el roquedo de la izquierda, justo en la zona (El Pozo de La Olla) donde un canalón de PVC, por el que sale el agua del río, hace las delicias de los visitantes al paraje que se «duchan» bajo él o se bañan en la pequeña poza que se forma.