El manantial se encuentra en los extramuros de la fortificación, entre esta y el río Tinto. Se accede del apeadero de Puerta del Buey, siguiendo el camino paralelo a los muros de la fortificación y las vías del tren, dirección Este.
Hoy día, el manantial se encuentra protegido por una construcción.
Un vecino manifiesta que dicho manantial antiguamente abastecía de agua a la población y era utilizado como lavadero. También las aguas sobrantes formaban un charco donde los jóvenes iban a bañarse en el verano.