Se encuentra al borde del camino al cortijo Domingo a unos 400 m al sureste de Játar. Se trata de un pozo surgente cuya agua rebosa y es usada por los viandantes y personas que trabajan cerca.
Según me dijeron las personas a las que pregunté y me dijeron que no tiene nombre, por lo que le hemos dado este nombre.
Las aguas van a parar al barranco de Romanillas.