Existen diversos accesos, el más fácil es partir desde Villa Enriqueta desde tomaremos las vías muertas del tren de Obejo en dirección Córdoba, al llegar a la curva desde donde se visualiza el Cortijo de San Cebrián Alto, tomaremos un camino que sale a la izquierda y lo continuamos hasta llegar a la fuente, situada a unos 80 m de las ruinas del cortijo, al suroeste de éste, en las proximidades del Arroyo de Parrón.
La fuente está totalmente arruinada. Se trata de un pilar de 1,20 x 2,5 m aproximadamente, enrasado en el suelo con un pequeño frontispicio rectangular que salva un rebaje del terreno del que sale un caño por la parte superior de unos 10 cm. El origen del agua debemos buscarlo en una pequeña alcubilla protegida en una pequeña caseta cuadrada, situada a unos 8 m, más arriba, en dirección al cortijo. El interior de la alcubilla es rectangular, y en ella se acumula el agua que busca su salida mediante un caño rebosadero, cuando llega al nivel, que dirige el agua a la fuente. Con la sequía de los últimos años, el agua no llega al nivel del rebosadero, quizás por este motivo (o bien que está obstruida la conducción), la fuente está seca, aunque podemos observar una goma, de color verde, que entrando en el agua hace de conducción, por gravedad, a la fuente, con algo de succión inicial siempre que tuviera un mínimo de nivel.
Según puede observarse en la fotografía de Serafín Parra (2004), la fuente tuvo un pasado más glorioso, con paredes más enteras. El propio Serafín, en aquellos años, se refiere a ella en éstos términos: Es una alcubilla muy antigua que a la que no hace mucho se le ha construido un abrevadero de mal gusto y peor material. Sin lugar a dudas era de donde se han surtido los que en el cortijo trabajaran, por la proximidad. Este verano no le ha faltado el agua.
Hay que llegar al cortijo, una vez en él, a muy pocos metros, un centenar a la derecha, en la volcada hacia el arroyo del mismo nombre que la finca, tendremos que ver la alcubilla.