Se trata de una fuente rescatada y localizada recientemente porque, prácticamente, estaba totalmente desaparecida entre maleza y sin uso. No fue así en otros años pasados que, parece, tuvo tiempos mejores.
Actualmente no es más que una pequeña surgencia o rezume que brota de la base de una pared rocosa, pero antaño tuvo hasta un par de pilones, ahora desaparecidos.
Lógicamente, su acceso es bastante complejo ya que no está en el paso de ningún camino y las sendas se pierden en el tiempo. Se bajaba a ella por un sendero empinado entre dos quitamiedos del camino en la curva de la casilla que nos bajaba al cauce del arroyo y, cruzándolo, nos llevaba a la fuente. Otro, desde el margen derecho del camino, donde está la baranda y el roquedal, cuando se acaba la primera entre ésta y el quitamiedos de fábrica, baja un sendero casi vertical, que es el que emplean los habitantes nocturnos de la zona para satisfacer su sed.