CATÁLOGO
Manantiales y Fuentes de Andalucía
Coordenadas UTM (ETRS89)
El cortijo de San Julián del Pino dispone de dos fuentes, cada una de ellas arrojando agua a su adosada alberca y, sin embargo, nos indican que, a pesar de la proximidad entre ellas, tienen diferentes nacimientos. Es de suponer que el agua era llevada desde allí donde estaba hasta allá donde se necesitaba. Si había dos nacimientos diferentes, pero se requería agua en el cortijo, pues de cada uno de ellos se conducía hasta el sitio más propicio. Se da la circunstancia que, siendo fuentes próximas, tienen diferentes usos, caudal y cota. Ésta que nos ocupa está más baja, por ello la denominaremos “Fuente Baja de San Julián del Pino”.
Se desconoce la procedencia del agua, al igual que pasa con la otra fuente, la alta (ver ficha), todo apunta a que el agua le llega a ésta desde una mina, diferente a la mina alta del cortijo. Algo más atrás, arriba de la fuente, en las proximidades del cortijo, existe un muro de piedra. En su base, una pequeña pileta permite ver una conducción de agua por donde pasa el agua de un lado a otro, pero tampoco está ahí el origen (solo es un registro de agua). Además, puede que esta conducción, por el caudal que vemos, quizás esté abasteciendo a la fuente Alta, no a la Baja (no parece llevar tanta agua como la que sale por la fuente). Por detrás del cortijo, el encargado nos enseña otra mina de agua, aunque en este caso muy enmatorrada y complicada de entrar. Podemos acceder a ella y llegar al final, es una zanja mucho más corta que la otra mina del cortijo, también con derrumbes en sus paredes finales, pero la sensación es que no tenemos aquí, tampoco, el origen del agua. Esperemos pues, algún día, desenredar la ubicación de los nacimientos que abastecen estas dos fuentes.
Desde nuestro punto de vista, es posible que la Fuente Alta fuera la fuente primigenia. Con el tiempo, ante la escasez de lluvias y las sequías, no es descartable que tuvieran que poner otra fuente a una cota inferior para poder seguir captando agua del acuífero. Se da la circunstancia que, en el momento de la visita, ambas fuentes echaban agua, pero mientras la de arriba apenas era un leve chorrito, la de abajo echaba un caudal generoso.
Se accede por la carretera de Guadalcanal a Fuente del Arco (A-433), a la izquierda, unos 750 m tras haber pasado por el puente sobre las vías del tren. Es una finca privada y vallada sin opción de acceso sin permiso.
Esta fuente es, claramente, mucho más funcional que la Fuente Alta. En primer lugar porque la alberca la tienen cerrada para almacenar el agua (no así la otra, que está abierta en su compuerta inferior y el agua discurre por el suelo). En segundo lugar porque le falta ornamentación, no tiene retablo cerámico, no tiene bancada de asiento, no tiene frontispicio ni nada, es puramente una fuente para usarla en la huerta (aunque alguna imagen de ortofoto nos muestra la alberca pintada de azul, lo que denota que, en verano, es usada de piscina).
La fuente en sí, no es más que un tubo de hierro, acodado, de unos 15 cm de diámetro, junto a la alberca y por donde sale el agua. El recinto tiene un murete de protección haciendo un codo de 90º (en forma de L), básicamente para proteger la fuente del terraplén y evitar escorrentías de agua o terreno. La alberca, eso sí, es circular, más o menos de las mismas dimensiones que la de la Fuente Alta (unos 5 metros de diámetro y metro y medio de profundidad). Igual que la de arriba, toda ella también está encalada (muro y alberca) y, como única diferencia importante, podemos decir que el rebosadero de la alberca, no está frente a la fuente sino a 120º a su derecha y, bajo él, el agua cae a una pileta rectangular, situada en la base de la alberca, en el suelo, de unos 60 cm de largo y 30 de ancho (la otra no tenía pileta). El agua sale de la pileta por un lateral conducida por un tubo azul de plástico, pero también se desborda por uno de los lados de la alberca generando un pequeño encharcamiento en la huerta. La alberca cuenta también con una trampilla en el suelo, a la izquierda de la fuente, con un tirador que asoma desde el agua para poder abrir y vaciarla.
El cortijo San Julián del Pino es propiedad de la familia Blández, dispone de una bonita huerta con hierba y una hilera de caquis donde un precioso nogal y una morera dan sombra a sus dos albercas. Las tierras del otro lado de la carretera, donde encontramos la Fuente de San Cayetano (ver ficha), también son propiedad de este cortijo.
Se agradece la ayuda y colaboración de Cloti Sánchez, vecina de Guadalcanal y entusiasta de los mosaicos cerámicos antiguos. Igualmente se agradece al encargado de la propiedad que nos dejara pasar para ver la mina y las fuentes.
Este cortijo tiene dos zanjados de agua. También dispone de dos fuentes, muy cercanas, una situada más alta y con un escuálido caudal, otra situada más abajo, con un caudal más importante, la que nos ocupa.
Esta ficha tiene sólo carácter informativo y preliminar.
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Fuente Baja de SAN JULIÁN DEL PINO
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