Se trata de un leve rezume en un regajo seco que atraviesa el paraje o huerta de Cerrillo. Claramente es un rezume estacional, apenas termine la temporada de lluvias debe secarse. Tiene un caudal escuálido, pero va cogiendo consistencia según va bajando por el regajo, aunque más adelante termina por filtrarse y vuelve a quedar seco. Lógicamente, ponemos como origen del nacimiento el punto más alto de cota donde vemos manar el agua.
Para llegar a él se puede acceder a través de la Huerta Chaves, cruzar el arroyo de La Plata y subir por el olivar remontando el arroyo hasta dar con el regajo, seguramente seco, o bien con agua si la tierra está lo suficientemente empapada como para drenarse por el interior del cauce.