Se trata de una surgencia de buen caudal que solo brota cuando las precipitaciones han sido muy copiosas drenando toda la Sierra de Hamapega, en cuyas faldas, nos encontramos el manantial. Por consiguiente, es un manantial que pasa desapercibido, solo sale a la luz cuando “revienta”, como le pasa también al conocido manantial del Sargento Arenas (ver ficha). Es un manantial natural, surge en la base de un roquedo calizo y el reguero crea un arroyo que baja por la ladera, serpenteando, cruzando el camino de subida por un entubamiento que le han hecho. El manantial tiene diversas surgencias, aunque dos destacan claramente. Todas ellas se unen y generan un pequeño arroyo.
Se accede desde Guadalcanal tomando el “Camino de Hamapega” que sale a la derecha, un poco antes de llegar a la empresa de suministros agrícolas “Agro-Jorpe” en la carretera Guadalcanal-Alanís. Es un camino de subida que puede estar en muy mal estado en fechas de lluvias ya que varios veneros lo cruzan y embarran, y solo en todo terreno se puede circular, y a veces ni eso. El resto del año, el camino es factible para el paso de vehículos, aunque también se puede acceder caminando ya que es precioso para hacer en primavera estando todo el campo en flor, y solo supone 3,5 km desde la citada carretera. Daremos con el manantial a nuestra izquierda, a unos 30 m de las vías del tren, aunque si lleva agua lo veremos más fácilmente.