Actualmente, en la Huerta de la familia Aguión, existe una pequeña casilla de campo, pero antaño no había ninguna. Un poco más debajo de la casilla actual, junto a una zanjilla, seguramente trabajada por el agricultor para poderle dar salida a este manantial y evitar que discurra por el interior de las tierras, brota un manantial que se carga y “revienta” cuando la temporada ha sido muy buena de lluvias y todos los acuíferos han sido convenientemente recargados. Suele secarse con los inicios de los rigores del calor, finales de mayo y primeros de Junio aunque a veces puede llegar con agua todo el verano y aguantar mucho más tiempo.
El manantial tiene poco que describir, nace justo en una parte alta del zanjado hecho en el olivar, con un agujerillo por el que mana el líquido elemento y se descarga en el zanjado que, cruzando el olivar, termina en un regajo aledaño donde se vierten todos los regueros que bajan por la parcela (que no son pocos cuando el clima ha sido benigno de lluvias).
Como curiosidad, de las faldas de la casilla, se abre paso un caño de PVC moderno que deja caer un ligero chorrillo de agua y que parece estar drenando toda el agua que se acumula bajo el suelo de la casilla, que en estas fechas tiene que tener abundancia de humedad.