En el interior del regajo principal que cruza el olivar de Villa Susana, podremos localizar en un pequeño socavón del mismo este rezume, drenando agua por sus paredes y generando un reguero en el interior del regajo que, aguas arriba, viene seco. No tiene una surgencia clara, son varias, pero claramente este regajo va sumando más surgencias ya que va llevando más caudal según bajamos de cota (hasta tal punto que ya pasando por la entrada de la finca, el pequeño regajo va convertido en arroyo). Algo más abajo de este rezume que origina el regajo, se le unen las aguas del Venerillo del Olivar de Villa Susana (ver ficha).
El Cortijo de Villa Susana no tiene pérdida, tomaremos la carretera de Alanís, desde Guadalcanal y, unos 610m antes de pasar bajo las vías del tren, observaremos a nuestra izquierda la Ermita de San Benito y, a nuestra derecha, la entrada a la finca que, lógicamente, requiere de permiso para acceder pues es un recinto cerrado.