Es difícil aportar una localización exacta de estas surgencias, ni tan siquiera podemos concretar si solo es una o son varias, de ahí pluralizar, a fin de cuentas, solo debemos remontar el reguero que cruza por el Camino de Pedro Otero a Magrado (Magrao, como se conoce localmente) para buscar el punto más alto donde podemos ver fluir el agua, aunque sea un hilillo. El regajo va cogiendo más caudal según baja la pendiente que, linealmente, supone bajar de la cota 758 m a la 685 m arrojando una pendiente media de 16,9%. Así mismo, se aprecia en el terreno un zanjado que lo va guiando y que, incluso, distribuye el caudal parcialmente por la curva de nivel, mientras otra parte sigue ladera abajo. Este guiado parece una acequia vieja, seguramente usada antaño para regar huertas hacia uno de los lados. Siendo varios regueros que se van uniendo al principal, y varias localizaciones, aportamos el punto más alto con agua corriendo como el nacimiento, si bien éste podría variar en función de la estación (es el punto más alto en el momento de la visita, habría que verlo en otras fechas, seguramente irá bajando de cota según vaya avanzando el calor).
Se accede tomando el Camino de La Atalaya y, antes de llegar al cortijo, tomar el desvío a la izquierda y seguir el camino hasta cruzar el arroyo. Solo hay que remontarlo aguas arriba para ver las primeras filtraciones de agua en su cauce.