Se trata de un pequeño nacimiento, por tamaño, pero de gran caudal que abastece al Pilar de Manuel Gálvez (ver Ficha), situado uno 92 m más abajo. Tiene aspecto de ser una “covacha” natural, pero lo más normal, como en otros casos, es que sea un nacimiento excavado, una minilla de agua con apenas metro y medio de profundidad. Por la parte del suelo es apreciable ver brotar varios regueros, regueros que son embalsados con una represa de ladrillos en la entrada de la minilla y que permiten coger cierto nivel de agua para poder ser encauzada hasta el pilar. La conducción estaría soterrada en el fondo del zanjado, que tiene unos 30 m de longitud, lógicamente, con más profundidad en el final, en la puerta de la minilla, que en el inicio. En su mayor parte las paredes de la zanja, también excavadas, son estrechas y altas, pero tiene tramos también más anchos donde es fácil observar que ha sufrido derrumbes de las paredes que han ido soterrando el fondo. Éste es el motivo por el que no podemos ver la conducción salvo ya en las cercanías del pilar, pero también el por qué la represa de la entrada queda al nivel del suelo del zanjado, dando un aspecto de pocillo al nacimiento.
Tanto el nacimiento como el pilar se encuentran en una finca ganadera (se supone que el pilar es usado para el abrevado del ganado, vacuno u ovino), para llegar a él solo hay que subir por la ladera en línea recta por detrás del pilar.