Se encuentra ubicado en el cruce entre las calles Real de San Andrés y la calle Capilla de Baeza. Se trata de una histórica fuente-abrevadero que fue restaurada y rehabilitada por el Ayuntamiento en febrero de 2022 para recuperar su valor patrimonial y funcional. Esta estructura, parte del rico conjunto histórico de la ciudad, destaca como un punto de interés tradicional cerca de la iglesia del mismo nombre.
Es parte esencial del patrimonio histórico de la ciudad, inmersa en el entorno declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.