Situado bajo el jardín de un carmen en la esquina que forma la calle y la cuesta del mismo nombre. Se denomina así por la calle homónima donde vivió el poeta granadino Juan de Trillo Figueroa.
Este aljibe constituye uno de los modelos más representativos de la arquitectura hidráulica nazarí. Con una capacidad de 50 metros cúbicos, se alimentaba, como casi todos los del Albaicín, de la acequia de Aynadamar.