En la Plaza Alta de Algeciras estuvo ubicada la segunda fuente o surtidor que comenzó a abastecer de agua a la ciudad de Algeciras, procedente del manantial de las Minillas o Fuente de las Minas, en los montes de El Cobre. A través de un acueducto llegaba primero a la Fuente Nueva y a continuación a la de la Plaza Alta.
En el año 1807 se construyó en el centro de la plaza una fuente-obelisco que surtía a otra fuente de cuatro caños situada en el lado este. Actualmente no queda nada de la fuente primitiva.
Del elemento central, la fuente-obelisco, sólo se dispone de su representación en grabados, por lo que no se sabe si se realizó exactamente como estaba proyectado. El caso es que el deterioro de la parte superior del obelisco, que era de madera, dio lugar a su demolición en 1827 y a la construcción de otro de mármol, que aprovechaba la fuente y la base cilíndrica del monumento antiguo, y que consistía en una base cuadrada con columnas en cada lado que se remata una columna con capitel sobre el que sobresale la mencionada columna.
En noviembre de 1926, debido a una fuerte polémica en torno a la columna y su supuesto remate, el alcalde de entonces, Joaquín Bianchi Santacana, ordenó su destrucción dinamitándola y así fue demolido el casi centenario obelisco de mármol. Fue sustituido por una farola de cuatro brazos sobre base de ladrillo rojo que fue denominada por los algecireños como “la cocina económica”
La plaza se quedó sin ningún referente visual durante algún tiempo. Entre 1929 y 1930 se remodeló completamente la plaza, sustituyéndose la farola central por una fuente monumental de cerámica sevillana que persiste hasta hoy aunque con algunas reparaciones.