El edificio conserva un molino de aceite y uno de harina. Ambos eran movidos por el agua del río Genal, en cuyas orillas se ubica.
Se trata de un molino con dos muelas pequeñas accionado por un rodezno horizontal. La tolva era central, de madera y fijada al techo. La prensa es de volante y no tiene placa de fundición. La escasa altura de la habitación obliga a que el husillo sobresalga por la habitación superior. En la habitación de al lado se conserva el molino de harina, que funcionaba con un rodezno independiente del de aceite. Este molino se conoce también como el Molino de la Máquina “Quemá”.
Estuvo funcionando hasta mediados de los sesenta. Con ocasión del rodaje de la película “Helene”, se puso en marcha el molino para ambientar algunas de las escenas de la misma.