El Molino del Álamo (Molino de Secundino) está ubicado en las orillas del Genal, cerca de la antigua Venta de San Juan, en el límite de Jubrique con Algatocín.
Era un molino hidráulico accionado por un rodezno horizontal, si bien hoy día no se conserva el caz, ni el cubo de presión. Presenta tres particularidades: la tolva central está fijada al techo, está construida en madera, y la tercera es que el alfarje está abierto hacia una especie de alberca donde caería la masa.
El molino consta de dos pequeñas muelas cilíndricas, siendo la solera de pieza central rodeada por piedras de menor tamaño. Al interior, una estancia rectangular con muro medianero aloja lo que fue en su origen el obrador del molino harinero. Actualmente se usa ocasionalmente como vivienda. Cuenta con una cuadra en la que se ubica el antiguo empiedro de sangre. Aparece una segunda cuadra, abierta la exterior, donde se aloja otro empiedro de sangre desmantelado.
El estado de conservación es bueno aunque necesitaría de intervención conservativa.