El «Pozo Batán» es una inmensa alberca de aguas cristalinas construida en el siglo XIX junto a un molino de papel de estraza propiedad de los Condes de Fernán Núñez y al que ya se hace referencia en documentos del año 1752.
Ubicado en la margen izquierda del río Higuerón este Pozo Batán alimentaba una antigua fábrica de papel (Batán), que aparece citado tanto en el Catastro de Ensenada (1752) como en Madoz (1847). Por el primero conocemos que el bagazo (residuos de las cañas molturadas) eran empleadas en los batanes papeleros para fabricar papel estraza. En la actualidad, el edificio está completamente en ruinas, conservando en el subsuelo parte de la estructura del molino. Hoy día se emplea para almacenar el agua de riego. Está gestionada por la Comunidad De Regantes De Las Acequias De LÍzar y El Molino.
Posiblemente esta alberca sea la mayor de la provincia en altitud y cantidad de agua ya que éstas proceden del río Higuerón y del Pozo Lízar situado unos 100 m por encima de la anterior. Su nivel de agua varía según los turnos de regadíos.