El pozo del cortijo del Rocadillo es una verdadera joya, enclavado justo sobre la ciudad tardorromana de Carteia. El cortijo del Rocadillo se asentó en el siglo XVIII sobre las ruinas de la ciudad, y lo único que se ha conservado de él es el pozo y el pavimento de la zona de trabajadores.
Es un pozo redondo de mampostería con cuatro pilones, uno de caliza, dos de arenisca y otro de piedra ostionera.
Para acceder a Carteia (visita muy recomendada) se toma el camino desde San Roque por la CA2321, hasta llegar a las ruinas.