Está ubicada en el carril que llega a la Virgen de “La Milagrosa”, antes de llegar a ella, en el margen izquierdo conforme subimos dicho carril.
Se trata de lavaderos de piedra de mampostería con lajas de piedra para el lavado de la ropa en todo su perímetro. Conserva restos del blanqueo antiguo en las paredes de los muros del lavadero. También se conserva el pozo de agua que permitía la extracción de agua para el lavadero.
El lavadero se divide en tres pilas, conservando un caño metálico para trasvasar el agua de una pila a otra.
Junto a los lavaderos del Vadillo, encontramos el pozo del Vadillo que nutría de agua a éste. Se trata de un pozo a ras del suelo sin brocal, que está protegido por una construcción de mampostería en forma de U. En las paredes del pozo se conservan pequeñas ventanas cuadradas.
A simple vista, no se emplean actualmente los recursos hídricos de este pozo. En la antigüedad, el agua que salía del pozo, iba a la alberca superior. Una vez se había llenado ésta, el agua se dirigía a otra pequeña alberca separada con la anterior por un pequeño muro de piedra, y situada a menor cota. Según lo dicho, se seguía un esquema de decantación para el llenado de las pequeñas albercas.