Situado en la ladera NE de Monte Prieto, en la Sierra de Líbar. La erosión en la roca caliza a veces forma unas pilas naturales que recogen y almacenan el agua de la lluvia. Son muy frecuentadas por la fauna del lugar para beber, sobre todo las aves. Algunas de ellas son aprovechadas por el hombre que las agrandan y les dan forma. En este se observa la presencia de algas, por lo que se deduce que se mantiene mucho tiempo sin evaporarse, posiblemente captando durante el estiaje el agua procedente de la caída del rocío nocturno por uno de sus laterales.