Se encuentra en la calle de los Cantes de Trilla, antiguo pago Barrameda.
Se trata de un pozo de 1 m de diámetro con un brocal de piedra que se hunde unos 2 m y luego sigue excavado en la caliza. Es muy profundo aunque no lo he medido. Creo recordar que tiene como unas hendiduras en la caliza que sirve como escalera y en la parte más profunda tiene una cueva o cuevas que tenía la función de resguardo para las labores de limpieza. Un año se cayó un pato al pozo y al meter una canasta para sacarlo, el pato se escondía en esas zonas y no fue fácil sacarlo de allí.
El pozo estaba en una finca que se expropió en los años de la burbuja para urbanizar y el pozo y un palomar son los últimos restos de los edificios de la vivienda de campo original. El pozo está dividido, la finca se partió para que ambas familias pudieran hacer uso del agua por turnos, una por la mañana y la otra por la tarde. El agua se recuperaba en ese intervalo y permitía el aprovechamiento para ambas familias.
El agua es algo salobre, pero está tan profunda que hace tiempo que no se saca agua del pozo. Lleva años en desuso, la última vez que se sacó agua sería en los años noventa. Está a un metro de la pared de un palomar antiguo.
El brocal está incrustado en una pared de un edificio que sirve a la vez de linde de las fincas de ambas familias propietarias. El ayuntamiento de Trebujena ha intentado expropiar esa zona para abrir una calle sin que hasta el momento lo haya conseguido. Tampoco han aclarado el futuro del pozo tras abrir la calle puesto que el pozo no está catalogado ni está protegido. Se puede decir que oficialmente el pozo no existe cuando tiene como mínimo unos 200 años de antigüedad pero puede ser mucho más antiguo. En la zona han aparecido restos del calcolítico, con silos excavados en la roca caliza con un diámetro similar al del pozo. Pero no hay ningún estudio sobre el posible origen del pozo.