Se trata de un pozo, pero que en otros tiempos fue una noria de la que aun se conservan algunos elementos. Destaca de esta bonita noria la singularidad de que, para acceder el animal a ella, debía subir por una pequeña rampa ya que ésta estaba a un metro de altura para, de esta forma, poder tirar el agua al enorme pilar aledaño. Para evitar que el burro o mula que pudiera estar trabajando en la noria pudiera caerse, el recorrido era circular y, a su vez, estaba protegido con un muro de medio metro de altura.
Algo más al sur, en fechas de lluvia, se forma una laguna, y la zona alrededor de la noria parece tener rezumes que bien podrían ser de las filtraciones del pozo cuando sube de nivel.