El río Castril excavó las paredes verticales de este cañón dando lugar a la Cerrada de Castril. Aquí se inicia un sendero diseñado mediante pasarelas de antiguas traviesas de ferrocarril, que empotrado sobre la pared rocosa, vuelan sobre el río Castril.
El camino discurre, en un primer momento, por dicha pasarela de madera sobre el río Castril, sigue por una pequeña vereda hasta cruzar el cauce del río por un puente metálico.