Se llama Calderón a un hueco en la roca, realizado naturalmente, y donde en el siglo pasado la gente del campo utilizaba para recoger el agua de lluvia. Este es especialmente grande, de mas de un metro de largo y casi uno de ancho, y está situado junto a las ruinas del cortijo del Caserón, en el Banco del Torcal de Arbuniel.
Su acceso se puede hacer desde el cortijo del Torcal, al que se llega por un sendero señalizado partiendo del pueblo o por el camino de Montejicar y el sendero del Banco, -este no señalizado y solo conocido por las gentes de Arbuniel-.