La fuente dispone de fácil acceso ya que podemos hacerlo por la pista asfaltada que nace junto al cementerio y se dirige a río Grande y Tolox, entre otros destinos, pasando por el Puerto del Castaño. Éste tiene un segundo acceso bastante más corto que el anterior, es el que abandona Yunquera por la calle Agua y toma un carril hormigonado de gran pendiente que, tras un recorrido de 1,3 km., corona el citado puerto, en el que se sitúa un cruce de tres caminos. Continuamos por el de la izquierda y recorremos alrededor de 600 m. hasta el siguiente cruce donde tomaremos el ramal descendente de la izquierda para llegar hasta el final, ubicado a la entrada a una finca privada; tras solicitar el correspondiente permiso para entrar en la propiedad, hay que continuar bajando a pie unos 10 minutos hasta el lecho del arroyo en el que surge el manantial.
Cuando el sendero alcanza el cauce se aprecia un curso de agua que nace bajo uno de los muchos bancales que escalonan la cañada pues, al ser ésta muy estrecha y de gran desnivel, ha obligado a aterrazar las laderas para poder dedicarlas a la agricultura.
Por su situación en la parte más baja de una serie de bancales, es normal pensar que el manantial se debe, en realidad, a la filtración de las aguas empleadas en el riego de las tierras de labor. Para averiguar si esta suposición es correcta, hemos hablado con el propietario de la finca, el cual nos manifestó que el regadío no afecta al nacimiento; esto lo pudo comprobar tras sustituir el riego por inundación por el de goteo ya que el caudal surgente no sufrió ninguna merma, siendo siempre el mismo.
Aunque el volumen de agua circulante es escaso, nada más nacer es derivado a una acequia y utilizado en el riego de varios bancales existentes más abajo, a escasa distancia de la confluencia de la cañada con el río del Plano.