Rezume de escaso caudal cuya agua es recogida en un pilón labrado en la roca y con orificio de salida. Adosado a este pequeño manantial construyeron un refugio para ganado quedando el pilón en su interior.
El Abrigo de Juan González Rubio, también conocido como la Casa de Juan González, al contrario de lo que se cree, él no vivió en este habitáculo, pues en realidad estaba destinado a refugio para el ganado, sino en una casa aledaña de la que ya apenas se distinguen sus ruinas. En este refugio podemos ver inscripciones grabadas sobre la roca frente a la entrada principal, con su nombre y la fecha de 1787.