En las Ordenanzas Municipales figura la Fuente de los Álamos en terrenos de la Dehesa de La Alcaidía. Puede ser esta fuente, por eliminación, aunque también podría ser la del cortijo, pero parece menos probable.
Descripción de Serafín Parra Canalejo, erudito conocedor de las fuentes cordobesas, recogida en https://www.adesalambrar.com;
«No me cabe duda que es una de las cinco que nombra el Sr. José López Amo (archivero del Ayuntamiento de Córdoba, 1.827-1.910) en su lista de realengas. También puede que sea la que, en las Ordenanzas del 1.884, en el distrito Quinto, la llame “Fuente de los Álamos: en terreno de la dehesa de la Alcaidía”, pues la monumentalidad y dimensiones de sus tres pilones escalonados, en construcción aunque no sea muy antigua, sí que tiene sus muchos años y, más que nada, la galería de la que se surte. Todo denota una reconstrucción del conjunto de primeros de siglo pasado y un interés desmesurado por conservarla. Aún se ven unas tirantas que tratan de sostener el empuje del agua. Un arco que decoraba el frontal está hoy ya caído, la dejadez de no hace muchos años ha hecho en ella estragos pero, aún le queda muchísimo de su noble porte. Algo más abajo del conjunto hicieron una prospección de unas dimensiones desproporcionadas, un pozo con boca cuadrada, con muchos metros de diagonal. Es algo que se repite, muchísimos años antes, en el pozo que hay por delante del cortijo.
Lo que es abrevadero no está en uso pero, de donde se surte de la galería, manantial y alcubilla, aunque el tiempo la esté enterrando, aún se puede disfrutar de buena agua y del sabor de lo antiguo.
Mucho me temo que en el trazado de la Vereda de la Alcaidía hayan vuelto a cometer un error pues, aunque pasa próxima, la deja a un lado, mas hemos de saber que el ganado tenía acceso a ellas, aunque se distanciaran de su rumbo. La fuente se encuentra a la espalda del cortijo. Desde la vereda veréis unas charcas a la derecha y el escombro sacado del pozo que ya he mencionado anteriormente y, desde ahí, dirección cortijo, ya veréis el abrevadero y, desde éste el manantial»
En una visita en 2020, la fuente está sin agua y, la alcubilla, casi totalmente enterrada. (Ver fotos)