La Fuente, así llamada por los vecinos se encuentra en la zona norte de la población y consta de una caseta con dos grifos por donde salía el agua que se sacaba con una bomba hidráulica colocada en su parte trasera, y un pozo de aguas subterráneas, actualmente cubierto, pues durante casi 20 años su agua era bombeada por un motor eléctrico hasta la parte más alta del pueblo donde permanece el antiguo depósito que abastecía a las casas.
Este pozo, llamado «de las Bestias», antiguamente estaba descubierto, tenía forma cuadrada y en una de sus paredes una baranda de hierro; las mujeres sacaban agua para lavar la ropa; tenía junto a él una pila excavada en granito para que abrevaran los animales. Se reformó a mediados de los 60, haciéndolo más grande y dándole forma circular; se hizo un pilón rectangular para que bebieran los animales.
El abrevadero que existe en la actualidad es de reciente ejecución y es más de uso ornamental.