Se trata de un manantial que abasteció a la población. Asociada a este manantial se encuentra en el casco urbano una fuente pública denominada de «Allalantes» del s. XVIII, la cual ha sido reconstruida y decorada con un mosaico que recuerda la ubicación y el uso tradicional de este manantial. La fuente originaria se encontraba a unos 100 metros de la actual, separada del núcleo de población por un puente que fue destruido en una riada en 1795. Esta no es la única fuente que existe en el casco urbano, en el que podemos ver otros ejemplos significativos como la fuente del Cuartel.