Se trata de una galería excavada a media ladera de una colina, por su parte oriental, cubierta con bóveda de medio cañón de ladrillo y que tiene una longitud, hasta donde es posible ver, de unos 2 m. y una profundidad del depósito en torno al metro.
El agua sale directamente sobre el terreno a través de un orifico practicado en la bóveda del depósito, con un rebaje en su parte inferior.
Según añade J. J. Platero su nombre primitivo era fuente del Nazareno, seguramente por devoción al Padre Jesús Nazareno de la localidad de Villa del Río; luego de boca en boca fue cambiando el nombre a «Fuente del Lanzarino» y por último, en la actualidad es conocida por fuente del Anzarino.