La fuente se encuentra a 2 km al este de Jauja, pedanía de Lucena situada en el extremo suroeste del término municipal. Para llegar a ella, tomamos desde Jauja la carretera A-3131 en dirección a Lucena. A unos 3 km de Jauja, junto al kilómetro 12 de la carretera, nos desviaremos hacia el sur tomando el camino asfaltado del Arquillo que más tarde coincide con el de Jauja a Encinas Reales. Tras unos 2 km, una vez superadas varias curvas cerradas que permiten franquear la Sierra del Arquillo, se divisa el cortijo del Arquillo (o Arquillo Alto). Hay que tomar el camino que se dirige al oeste, hacia el cortijo Arquillo Bajo, desviándose a la derecha a unos 400 m de la pista asfaltada, y continuando por el antiguo camino de Jauja a Encinas Reales, un poco borrado en este punto. La fuente se encuentra a 200 m de esta bifurcación, muy cerca de las rocas calizas triásicas que forman la Sierra del Arquillo y que son las que constituyen el acuífero que de manera natural drena por la fuente.
Presenta un pilar de planta rectangular rodeado por un muro de contención del terreno de hasta un metro de altura, construido originalmente de mampostería y restaurado con ladrillo y cemento. Los lados más cortos presentan muros escalonados descendentes en el sentido de la pendiente de la ladera. En el pilar hay incrustado un delgado tubo metálico que hace las veces de caño y otra tubería acodada en el extremo opuesto que parece servir de desagüe cuando la fuente tiene agua; muy cerca de ese desagüe, en uno de los muros del pilar, crece una higuera.
Justo detrás de la fuente hay un almendro y más allá una explanada artificial excavada en los coluviones que forman el piedemonte de la sierra. En la misma se ha excavado un pozo instalado con bomba que debe ser el responsable de los frecuentes periodos secos de la fuente. En la pared del talud se aprecia también una corta galería, de poco más de dos metros, excavada en materiales triásicos arcillosos y cerrada con una puerta metálica pintada de verde. Esta galería debió constituir un intento poco garante de buscar el agua subterránea, ante el secado de la fuente y en un momento anterior a la perforación del pozo.