Se inicia la aproximación en Málaga, por la autovía A-45 para abandonarla en la salida 136 y continuar por una pista que, a los 800 m., atraviesa las Casillas de Quintana. Se ascienden otros 3,2 km. hasta una bifurcación en la que se toma el ramal de la derecha, con destino a las Casillas de los Frailes y el Lagar de pedregales. Tras recorrer 1,5 km. vemos un moderno aljibe abastecido por el manantial; una vez lleno, el agua excedente alimenta un pilar-abrevadero y una gran poza vallada cuya finalidad es crear un hábitat favorable a los anfibios.
El acceso al origen del agua se hace remontando 300 m. el arroyo hasta llegar a un azud; a su alrededor se ven varias construcciones relacionadas con el agua. Por la margen derecha discurre una abandonada acequia de la que se posible recorrer, al menos, 30 m. antes de que desaparezca definitivamente. En la orilla izquierda se ubica la arqueta que alberga el manantial, de la que sale la gruesa manguera que conduce el caudal al citado aljibe.
Hay más restos constructivos; un pequeño tramo de un viejo azud hoy día desmantelado, un depósito relleno de piedras, un gran abrevadero de casi 5 m. de longitud y, aguas abajo, una alberca construidos todos ellos con mampuestos.
Todos los elementos descritos están muy deteriorados, cubierto de barro y piedras.