Se encuentra en la finca del Patriarca , antes rica en agua anexa al convento de la Arruzafa ahora en ruinas. La zona se ha convertido en lugar de ocio nocturno lo que supone el abandono de gran cantidad de residuos.
En esta zona que está en un gran desnivel, se han construido una serie de rampas para acceder al antiguo camino de las Ermitas, que pasaba por la puerta del Convento de San Francisco de la Arruzafa, que son cuatro paredes y la puerta con la hornacina arriba.
La alcubilla posiblemente sea de época romana y posterior utilización árabe..Me llamó la atención una alberca, sucia que recibe el agua de esta curiosa alcubilla y que también está hasta «las trancas» de porquería. La pena es que las paredes de la alcubilla tienen unos frescos de índole religiosa que posiblemente tengan un cierto valor pero que están al albedrío de actos indeseables y vandálicos.
Es importante disfrutar del lugar, de un hermoso mirador sobre el valle, y sobre todo de la alcubilla, que sigue dando agua como la ha estado dando desde hace siglos, pero seguro que una limpieza le vendría de maravilla. Si te quedas callado un momento escuchas el agua caer y correr si cabe, camino de una rebosada alberca, atrancada con la suciedad.