Este manantial brota en un angosto desfildero, en las inmediaciones de la pedanía de la Atajea (t.m. de Loja), dando caudal estable al río Salado, afluente por la margen izquierda de Río Frío; una acequía colgada sobre la márgen derecha del citado desfiladero, que encontramos junto a las casas más bajas de la pedanía nos lleva directamente al nacimiento, cuyo caudal supera los 350 l/s. El río Salado debe su nombre a aportes de cabecera procedentes del lixiviado y drenaje de materiales yesíferos. Las aguas de esta surgencia dan caudal estable al cauce, en el que existió una abundante población de trucha común, hoy prácticamente desaparecida.