Bajo la cortijada de Guardajamas, en Lenteí, encontramos el barranco del mismo nombre, en el cual apenas dosciento metros más abajo de la fuente de Guardajamas, presenta una surgencia de agua. Esta se presenta en el mismo cauce del barranco y junto con el agua de la fuente de esta cortijada constituye el suministro de agua de regadío para la vega de Lentegí. Tradicionalmente el caudal de la surgencia de este barranco ha sido importante, pero en los últimos años la proliferación de sondeos en la Sierra de la Albuñuelas la ha afectado, al igual que a la fuente de Guardajamas y a todas las fuentes de la cercana cortijada de Aguas Blanquillas, debido a lo cual en la actualidad se llega a secar a lo largo del verano, constituyendo un grave problema para los agricultores de la zona.
En una nueva visita en el verano de 2010, después de un invierno lluvioso podemos ver en las fotos como el manantial vuelve a renacer.