En la cabecera del Barranco de Las Negras, pedanía en el litoral de Níjar dentro del Parque Natural de Cabo de Gata, a unos dos km de su desembocadura tiene lugar una zona de descargas difusas a cauce que da lugar a este modesto arroyo de aguas circulantes en un contexto de gran aridez. El tramo ganador no supera el km de longitud.
Este flujo de agua es la razón de ser del asentamiento histórico de Las Negras.
Constituye uno de los contados casos en Cabo de Gata de afloramiento de aguas subterráneas en sustrato volcánico, normalmente de elevada impermeabilidad.
La presencia de humedad en este entorno árido le confiere un valor añadido por posibilitar la existencia de especies y comunidades biológicas más exigentes en requerimientos hídricos. Se encuentran especies como Carrizos, álamo blanco (Populus alba), adelfas, Saccarum ravennae, Culantrillo de pozo (Adianthus), Chara sp, aladiernos (Rhannus alaternus)… También aparecen caracoles acuáticos.
Asociados sus orillas existen antiguos bancales de huertas ya abandonadas y una acequia, aún en uso, que traslada el agua a cultivos situados aguas abajo próximos a su desembocadura.