Por el camino de la cañada de Barbarin, partiendo de Arbuniel, y tras pasar las ruinas del cortijo de la Cabañuela, el puerto de la Cruz y las ruinas del cortijo los Ciervos, se llega al cortijo del Prado o del Guarda, a cuyos pies sale un camino que se adentra en el barranquito que tiene justo al lado y en cuya base esta la surgencia que es utilizada por la fauna para saciar su sed.