La aproximación al Barranco Guerrero comienza en la cercana población de Yunquera, donde se toma la carretera A-366 en dirección a El Burgo. Una vez coronado el Puerto de las Abejas (850 m.s.n.m.), a algo menos de un kilómetro se deja a la izquierda el carril que conduce a la zona de la Cueva del Agua; 50 m. más adelante hay que abandonar la carretera y desviarse a la derecha por una pista de la que debemos recorrer unos 300 m. hasta alcanzar una explanada en la que, a la derecha, continúa el camino aunque está cortado con una cadena que impide el paso de vehículos. Ya a pie, primero nos dirigimos hacia una casa de campo y, después, se sigue por un estrecho sendero que discurre paralelo al arroyo hasta llegar, en un estrechamiento de la cañada, a un enorme zarzal bajo el cual se encuentra la fuente.
El rezume se localiza en el lugar en que la cañada, a la altura de unos tajos que se alzan en la margen derecha, adquiere mayor pendiente a causa de unos afloramientos rocosos que dan lugar a pequeños saltos. En este punto crece la masa de zarzas y juncos, tan grande que llega a cubrir una inmensa roca caída sobre el cauce; bajando al lecho se aprecia que bajo la roca se ha formado una oquedad en cuyo interior abundantes filtraciones permiten la existencia de una charca. Aquí se origina una corriente de agua que, aún siendo de escasa entidad, es capaz de fluir arroyo abajo durante varias decenas de metros hasta que, junto a un destrozado dique de mampostería levantado para evitar la erosión, se remansa y acumula formando una poza. En este lugar finaliza la corriente ya que el agua desaparece por filtración.
No existe ninguna instalación para aprovechar este caudal aunque sí la hubo en tiempos pasados. Debajo de la gran roca donde se sitúa el rezume, quedan los restos de un murete realizado con ladrillos cuya función era, evidentemente, la de aumentar la cantidad de agua almacenada; en la actualidad, los citados restos son muy pequeños, apenas una porción de 30 ó 40 cm. de longitud por unos 20 cm. de anchura.