El manantial se sitúa en el interior del cauce del Barranco Oscuro. Se trata de una pequeña surgencia que, en época de escasez de agua deja un pequeño charco en el cauce, si bien éste no se mantiene durante mucho tiempo según nos indican. En periodos de lluvia el barranco baja con agua y no es posible divisar la surgencia salvo por personas de la zona que la conocen.
No tiene un acceso sencillo, es imposible de detectar sin ayuda de los agricultores del lugar. Se sitúa en las afueras del pueblo de Linares de La Sierra y es posible llegar a la zona en coche pero, aunque se accede fácilmente por un camino que da acceso a los huertos del lugar, es recomendable dejar el coche en el pueblo y bajar por el camino andando ya que es un bonito paseo y el camino es estrecho, bacheado, con badenes y es fácil encontrarte de frente con otro coche que sube de los huertos. Se toma el citado camino que sale desde la Calle Encina, señalizado como sendero, que baja al sur del pueblo y que va acompañando al Arroyo Plamencia, arroyo al que se le une las aguas del Barranco Oscuro por su derecha. Una vez dejada la Calle Encina, el camino se toma a la derecha para cruzar unos metros más adelante el Arroyo del Barranco del Valle de La Palma. Seguimos por el camino a la vera del Arroyo Plamencia y, unos 725 m, aproximadamente, el camino cruza el Barranco Oscuro, apenas 100 m antes habremos pasado junto a la depuradora de aguas residuales del pueblo. Cruzado el barranco, escasamente unos metros más adelante, el camino se ensancha, posiblemente para dejar paso a dos coches, y es justo ahí donde tenemos que buscar entre la maleza, unas escaleras de piedra que bajan al cauce del barranco donde se sitúa el manantial.
Desgraciadamente, la zona está abandonada y, ciertamente, el manantial no parece ser de importancia para el pueblo, pero el entorno es bonito. El arroyo del Barranco baja cristalino en la zona, pero muy pocos metros cauce abajo, desaguan las aguas residuales de la depuradora y la zona se torna mal oliente, el agua se turbia y se ensucia. Nos explica un parcelero que en el Arroyo Plamencia a veces se meten los senderistas para refrescarse, con niños, y más de una vez les ha tenido que indicar que a ese Arroyo, poco más arriba, le llegan las aguas de la depuradora.