La Laguna de la Barrera se ubica en la zona de expansión de Málaga hacia la vega del Guadalhorce, de modo que actualmente se encuentra en pleno casco urbano, rodeada por las nuevas barriadas que se están levantando. La laguna es de origen artificial, creada por la extracción de arcilla, que era la materia prima utilizada por la fábrica de ladrillos «Santa Inés», inexistente en la actualidad. Aunque una porción del agua se debe a la lluvia y a la escorrentía superficial, otra gran parte es debida a las corrientes subterráneas procedentes del Cerro Alcuza, abarcando una cuenca de recepción de unos 4,5 km2, según estudios realizados por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Málaga. Esta lámina de agua, que cuenta con una superficie de casi 4 hectáreas, permite la supervivencia de una variada fauna, entre la que cabe destacar cuatro especies de peces, otras tantas de anfibios, además de reptiles, mamíferos y aves. Por último, hay que resaltar que el Ayuntamiento ha convertido esta zona en un parque, con mobiliario urbano para uso y disfrute de los ciudadanos.